viernes, 5 de abril de 2013

Tú.

Sé que no debería.... no debería escribir de ti. Y aunque eres lo único que se pasa por la cabeza en este momento, te recuerdo con dolor. Te recuerdo y no siento nada doloroso. En cambio, aunque todo se haya ido a la mierda y hayas sido un capullo conmigo, puedo decir hoy, que no me arrepiento de nada.
Que irónico como aún sabiendo que algo te va a hacer mucho daño, sigues adelante con ello....

Porque la primera vez que hablé contigo todo a mi alrededor gritaba "problema, problema, problema" y mírame ahora. Escribiendo sobre ti y sobre todo lo que esto me enseñó. Reflexionando sobre las cosas que sentí contigo y sin tí, y que cuando todo esto acabó... no sentí tanto dolor como pensaba.
No tengo ni idea la verdad de el argumento de esta entrada, no tengo ni idea de lo que quiero. Pero supongo que.... tengo 16 años. ¿Qué puedo saber de la vida? Estoy aprendiendo, y quiero mirar atrás cuando tenga 30 y decir, con la boca llena, que te he tenido una vida plena y sí, llena de fallos que me han llevado a donde estoy. Repito que no sé lo que quiero, y... tampoco lo sabía hace casi un año cuando te conocí. Pero lo que sí tenia claro en ese tiempo es que... quería estar contigo de la forma en la que tú me dejaras. En la forma en la que ambos quisiéramos. No me importaba no poder llamarte "novio" ¿Que mas dará? y eso era lo que pensaba. Quería respirar el aire de tu boca y perderme entre tus besos, quería tantas cosas.... pero al mismo tiempo, una parte de mi, sabía que no podía cambiarte. Sabía que esto no iba a tener un buen final y lo supe desde el principio, pero... cuando me vi de lleno en ello no supe como pararlo. Hasta que al final lo hiciste tú. Y hoy, a pesar de todo, miro atrás y sonrío. Porque todo lo que sentí fue real, y sé que una pequeña parte de tí, aún te acuerdas de mí.


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